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El informe final revela que la presidenta ocultó una incapacidad temporal tras cirugías estéticas, sin informar ni delegar poder, marcando un punto irreversible que amenaza con poner fin a su mandato, este miércoles se define todo.

La Comisión de Fiscalización del Congreso ha dado un paso audaz y potencialmente histórico al aprobar un informe final que sostiene que la presidenta Dina Boluarte estuvo temporalmente incapacitada para ejercer el cargo debido a una serie de cirugías estéticas realizadas en julio de 2023. La omisión de comunicar esta situación al Congreso y la falta de designación de un encargado presidencial durante su convalecencia son señaladas como graves infracciones constitucionales. El documento será votado este miércoles por el Pleno del Congreso, y abre la puerta a una posible vacancia presidencial por incapacidad moral.

Un vacío de poder maquillado

El informe detalla que Boluarte se sometió a una rinoplastia, blefaroplastia, injertos de grasa y colocación de hilos tensores. Aunque la presidenta argumenta que estas intervenciones fueron médicas y que continuó ejerciendo sus funciones de forma remota, testimonios médicos y del propio cirujano contradicen esta versión, describiendo los procedimientos como puramente estéticos y confirmando que la mandataria permaneció varios días sin actividad oficial.

La gravedad del asunto no reside en la naturaleza de las cirugías —que pertenecen a la esfera privada—, sino en el hecho de que la jefa de Estado dejó de gobernar sin cumplir con el mínimo protocolo institucional para garantizar la continuidad del poder.

¿Incapacidad moral o negligencia política?

La omisión no es menor. Cualquier funcionario público, y más aún un presidente, debe actuar con transparencia ante situaciones que limiten su capacidad de cumplir funciones. No se trata de juzgar su derecho a someterse a una cirugía, sino de cuestionar la negligencia de no comunicarlo a la nación ni al Parlamento, algo que la Constitución exige.

El Congreso, en su informe, no solo propone evaluar la infracción constitucional, sino que sugiere también remitir el caso a la Fiscalía de la Nación por una posible comisión del delito de omisión de funciones.

Un gobierno en cuidados intensivos

La imagen del Ejecutivo se debilita aún más con este escándalo, que se suma a otros cuestionamientos éticos y políticos en la corta pero turbulenta presidencia de Boluarte. La defensa de la mandataria, centrada en que “seguía trabajando virtualmente”, choca con la evidencia presentada por su propio equipo médico. Y la aparente falta de pago por los servicios recibidos abre incluso sospechas de corrupción o favores indebidos.

Este nuevo capítulo no solo pone en entredicho el compromiso de Boluarte con los deberes constitucionales, sino que también lanza una pregunta incómoda al país: ¿está el Perú gobernado por una presidenta que antepone su imagen a su responsabilidad institucional?

Conclusión: el miércoles se vota algo más que un informe

La votación en el Congreso será decisiva. Lo que está en juego no es solo el destino político de Dina Boluarte, sino la defensa del principio republicano de rendición de cuentas y continuidad del poder. Si se deja pasar este episodio como un simple error administrativo, se estaría avalando la posibilidad de que un presidente desaparezca del mapa político sin consecuencias legales ni institucionales.

La ciudadanía merece un gobierno presente, honesto y responsable. Todo lo demás es maquillaje.

Las Cosas por su nombre y Sin Mordaza.

Congreso: Rechazan admitir a trámite moción de vacancia contra Dina  Boluarte - ATV

Lima, 12 de junio de 2025 – La crisis de credibilidad en Palacio de Gobierno se agudiza. El reconocido cirujano plástico Mario Cabani, quien atendió médicamente a la presidenta Dina Boluarte, ha emitido una carta notarial explosiva en la que acusa a la mandataria de ser una mentirosa compulsiva, de ocultar intervenciones quirúrgicas estéticas, y de firmar resoluciones de Estado mientras se encontraba sedada en una clínica privada.

Cabani no solo desmiente a la presidenta, sino que la emplaza públicamente a reconocer que mintió al país y a dejar de hostigar a su equipo médico. En un acto sin precedentes, el cirujano asegura que Boluarte estuvo bajo sedación anestésica por una cirugía múltiple en el rostro, lo que hace imposible que haya podido firmar documentos oficiales el 29 de junio de 2023, fecha en la que —según registros del Ejecutivo— emitió resoluciones como jefa de Estado.

“¿Cómo pudo firmar resoluciones si estaba dormida bajo los efectos de la anestesia?”, se lee en la misiva legal, donde también se exige un peritaje técnico para aclarar este punto crítico que podría tener implicancias legales y constitucionales.

Pero el escándalo no queda ahí.

Cabani también denuncia que él y su equipo fueron amenazados para guardar silencio, y que recién en una fecha posterior, el procedimiento fue pagado en efectivo por un abogado de confianza de la presidenta, identificado con el apellido Portugal.


Crisis moral y política

La carta notarial, fechada el 9 de junio de 2025, ha sido entregada a la Comisión de Fiscalización del Congreso, en medio de una investigación que ya cuestiona la transparencia de la presidenta Boluarte en sus actuaciones privadas y públicas. El documento exige que se reconozca formalmente:

  • Que Boluarte sí se sometió a una cirugía estética múltiple y funcional.
  • Que mintió en sus declaraciones públicas.
  • Que difamó al cuerpo médico que la atendió.
  • Que incurrió en posible suplantación de funciones al firmar resoluciones mientras no estaba en condiciones físicas ni legales para hacerlo.

¿Mentiras de Estado?

La acusación de Cabani no solo erosiona la imagen pública de Dina Boluarte, sino que plantea una pregunta de fondo: ¿Puede gobernar alguien que recurre sistemáticamente a la mentira para encubrir actos personales y comprometer el funcionamiento del Estado?

Cabani, quien hasta ahora había mantenido un perfil bajo, rompe el silencio y saca a la luz lo que podría convertirse en un escándalo de falsificación de actos públicos, abuso de poder y corrupción encubierta.

Con esta denuncia, Dina Boluarte queda retratada —según el propio médico que la atendió— como una “mentirosa compulsiva”, incapaz de separar lo personal de lo institucional, y dispuesta a manipular incluso su historial médico para evitar rendir cuentas.

Y a Ud. ¿Qué le parece?

Lamentable pero cierto: por tercera noche consecutiva, un anciano permanece abandonado en plena vía pública, sin ayuda, sin abrigo, sin atención. La indiferencia de las autoridades es absoluta. Nadie aparece. Nadie actúa.

Mientras los funcionarios alistan sus trajes para las fiestas jubilares del Cusco, quienes más necesitan apoyo son dejados a su suerte. ¿Dónde está la Municipalidad? ¿Dónde está la Gerencia de Desarrollo Social? ¿Dónde está la Beneficencia? ¿Dónde está la humanidad?

Celebrar nuestras tradiciones no puede significar abandonar a nuestros mayores.
El Cusco se enorgullece de su historia, pero está fallando en el presente.

¿Ud. que opina?

¿Nos hemos convertido en una sociedad llena de funcionarios y autoridades indolentes e indiferentes?

No ha pasado ni una semana desde la muerte de un indigente en nuestra tierra, y hoy somos testigos de otro caso desgarrador: un anciano abandonado, en pleno corazón de una ciudad que se prepara para las fiestas del Cusco.

Mientras las autoridades ajustan sus trajes, organizan desfiles y se preocupan por el brillo de la celebración, nuestros adultos mayores —aquellos que construyeron la sociedad que hoy disfrutamos— son dejados en el olvido. ¿Es este el progreso del que tanto se habla?

Una sociedad que celebra mientras deja morir o sufrir a sus más vulnerables no está avanzando: está fallando. Y ese fracaso no puede pasar desapercibido.

Debemos exigir más que discursos: necesitamos políticas con rostro humano, funcionarios con empatía, y acciones que coloquen al ser humano por encima del espectáculo.

El desarrollo no se mide solo en luces, turismo o folklore. El verdadero desarrollo se mide en cómo tratamos a quienes menos tienen.
Hoy, más que nunca, urge levantar la voz.

¿Y usted, qué opina?

Una compositora peruana colaboró con una banda mexicana en un proyecto que redefine el sonido tradicional de la banda. La propuesta, que combina influencias peruanas y mexicanas, ha captado atención internacional y fue presentada en los Premios Heat 2025 en Colombia, donde la artista destacó.

Fuente: Peru 21 – https://peru21.pe

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