junio 17, 2025

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El informe final revela que la presidenta ocultó una incapacidad temporal tras cirugías estéticas, sin informar ni delegar poder, marcando un punto irreversible que amenaza con poner fin a su mandato, este miércoles se define todo.

La Comisión de Fiscalización del Congreso ha dado un paso audaz y potencialmente histórico al aprobar un informe final que sostiene que la presidenta Dina Boluarte estuvo temporalmente incapacitada para ejercer el cargo debido a una serie de cirugías estéticas realizadas en julio de 2023. La omisión de comunicar esta situación al Congreso y la falta de designación de un encargado presidencial durante su convalecencia son señaladas como graves infracciones constitucionales. El documento será votado este miércoles por el Pleno del Congreso, y abre la puerta a una posible vacancia presidencial por incapacidad moral.

Un vacío de poder maquillado

El informe detalla que Boluarte se sometió a una rinoplastia, blefaroplastia, injertos de grasa y colocación de hilos tensores. Aunque la presidenta argumenta que estas intervenciones fueron médicas y que continuó ejerciendo sus funciones de forma remota, testimonios médicos y del propio cirujano contradicen esta versión, describiendo los procedimientos como puramente estéticos y confirmando que la mandataria permaneció varios días sin actividad oficial.

La gravedad del asunto no reside en la naturaleza de las cirugías —que pertenecen a la esfera privada—, sino en el hecho de que la jefa de Estado dejó de gobernar sin cumplir con el mínimo protocolo institucional para garantizar la continuidad del poder.

¿Incapacidad moral o negligencia política?

La omisión no es menor. Cualquier funcionario público, y más aún un presidente, debe actuar con transparencia ante situaciones que limiten su capacidad de cumplir funciones. No se trata de juzgar su derecho a someterse a una cirugía, sino de cuestionar la negligencia de no comunicarlo a la nación ni al Parlamento, algo que la Constitución exige.

El Congreso, en su informe, no solo propone evaluar la infracción constitucional, sino que sugiere también remitir el caso a la Fiscalía de la Nación por una posible comisión del delito de omisión de funciones.

Un gobierno en cuidados intensivos

La imagen del Ejecutivo se debilita aún más con este escándalo, que se suma a otros cuestionamientos éticos y políticos en la corta pero turbulenta presidencia de Boluarte. La defensa de la mandataria, centrada en que “seguía trabajando virtualmente”, choca con la evidencia presentada por su propio equipo médico. Y la aparente falta de pago por los servicios recibidos abre incluso sospechas de corrupción o favores indebidos.

Este nuevo capítulo no solo pone en entredicho el compromiso de Boluarte con los deberes constitucionales, sino que también lanza una pregunta incómoda al país: ¿está el Perú gobernado por una presidenta que antepone su imagen a su responsabilidad institucional?

Conclusión: el miércoles se vota algo más que un informe

La votación en el Congreso será decisiva. Lo que está en juego no es solo el destino político de Dina Boluarte, sino la defensa del principio republicano de rendición de cuentas y continuidad del poder. Si se deja pasar este episodio como un simple error administrativo, se estaría avalando la posibilidad de que un presidente desaparezca del mapa político sin consecuencias legales ni institucionales.

La ciudadanía merece un gobierno presente, honesto y responsable. Todo lo demás es maquillaje.

Las Cosas por su nombre y Sin Mordaza.

Congreso: Rechazan admitir a trámite moción de vacancia contra Dina  Boluarte - ATV

La Clínica San Juan de Dios Cusco presentó oficialmente su nuevo logotipo e identidad visual, marcando una nueva etapa en su historia al servicio de la salud. Este cambio no solo representa modernización, sino también el firme compromiso con su misión de brindar atención médica integral a quienes más lo necesitan.

Labor Social Destacada:

Más de 3,000 atenciones anuales a personas en situación de vulnerabilidad.

Programas de salud gratuitos en comunidades rurales del Cusco.

Atención especializada en rehabilitación física y desarrollo infantil.

Campañas médicas solidarias en coordinación con voluntarios y organizaciones locales.

Desde Sin Mordaza les decimos ¡Felicitaciones¡

Mientras cientos de personas sobreviven —y mueren— en las calles bajo el abandono del Estado, la Beneficencia Pública del Cusco, llamada a ser un pilar en la atención a los más vulnerables, se refugia en justificaciones técnicas para eludir su responsabilidad. Lo más alarmante: mientras la atención social se paraliza, las dietas y sueldos de sus funcionarios continúan en aumento.

El gerente general de la institución, Fernando Romero, afirmó recientemente que el recojo de personas en situación de calle «es competencia de las municipalidades». “Solo brindamos asistencia”, declaró, desmarcándose de una responsabilidad humanitaria urgente. La frase, que refleja una actitud tecnocrática y distante, ha causado indignación entre organizaciones sociales y ciudadanos que viven de cerca el drama del abandono.

Por su parte, el presidente del Directorio, David Mormontoy, evitó presentar planes concretos o compromisos de acción. En su lugar, mostró un video en el que un anciano rechaza ayuda institucional, usándolo como justificación para la inacción generalizada. Esta estrategia, basada en un caso aislado, ha sido criticada por especialistas como un acto de irresponsabilidad y deshumanización. “¿Desde cuándo el rechazo de uno justifica el olvido de todos?”, cuestionan desde sectores sociales.

Mientras crece la pobreza, también crecen los beneficios internos

Los números no mienten. En un contexto donde la pobreza extrema afecta al 2.5% de la población cusqueña y el 21.5% vive en situación de pobreza, la Beneficencia ha optado por priorizar su estructura administrativa. En marzo de 2024, la institución publicó convocatorias laborales con sueldos de hasta S/ 3,800, mientras que personas en situación de calle siguen esperando atención básica, abrigo o comida.

En paralelo, el presupuesto público del Cusco se redujo en 2024 en un 1.38%, pasando de S/ 12,674 millones a S/ 12,499 millones. Sin embargo, el gasto en planillas aumentó un 12%, alcanzando los S/ 3,677 millones (29% del total). Este desbalance cobra un sentido dramático si se considera que el 90% de los establecimientos de salud de primer nivel operan con infraestructura deficiente y que el 20% de las escuelas está al borde del colapso.

Excusas en lugar de acción

Lo que más indigna a la ciudadanía no es solo la falta de respuesta, sino la aparente indiferencia. No se trata de una carencia de recursos, ni de un desconocimiento de las necesidades: se trata de una falta de voluntad política y sensibilidad humana.

La Beneficencia tiene facultades y presupuesto para intervenir en casos de emergencia social. No obstante, sus autoridades se limitan a conferencias de prensa, tecnicismos legales y desvío de responsabilidades. Mientras tanto, en las calles, la pobreza se agrava y la indiferencia institucional se convierte en cómplice del sufrimiento.

BENEFICENCIA DEL CUSCO - YouTube

El Perú atraviesa una crisis institucional profunda, marcada por enfrentamientos dentro del Ministerio Público. Lo que debería ser una entidad autónoma, garante de la legalidad y la lucha contra la corrupción, se ha convertido en el campo de batalla de intereses políticos encubiertos. Detrás de las disputas entre fiscales de alto nivel se esconde una lucha por el control del poder judicial y del aparato del Estado, con implicancias graves para la democracia y el Estado de derecho.

Resumen Ejecutivo

El Ministerio Público del Perú, piedra angular del sistema de justicia, atraviesa una de las crisis más profundas y peligrosas de los últimos años. Lo que se presenta como un conflicto interno es, en realidad, una lucha abierta por el control político de la Fiscalía. Esta pugna se libra en dos frentes: el intento de retorno de la exfiscal de la Nación Patricia Benavides y las propuestas de intervención desde el Congreso y otros sectores políticos. Ambas corrientes, aunque aparentemente opuestas, revelan un objetivo común: subordinar la justicia a intereses particulares.


Primer Frente: El Intento de Retorno de Patricia Benavides

El 16 de junio, la exfiscal de la Nación Patricia Benavides protagonizó un intento de retomar el control del Ministerio Público por la fuerza. Respaldada por una controvertida resolución de la Junta Nacional de Justicia que ordenaba su restitución —suspendida poco después por el Poder Judicial—, Benavides irrumpió en el despacho de la fiscal en funciones Delia Espinoza. La operación fue repelida por el personal institucional, pero el mensaje fue claro: sectores vinculados a la exfiscal aún intentan manipular desde dentro la administración de justicia.

Benavides fue destituida en 2024 tras ser acusada de utilizar su cargo en beneficio de su hermana, la jueza Emma Benavides, y por presuntas interferencias en casos sensibles relacionados con corrupción. Su regreso es visto por muchos analistas como parte de un plan de «captura del Estado» que involucra a redes políticas, judiciales y mediáticas.


Segundo Frente: La Amenaza del Intervencionismo Político

Mientras tanto, desde el Congreso de la República y otros actores políticos, se han impulsado propuestas para declarar en emergencia y reorganizar el Ministerio Público. Aunque se justifican bajo la bandera de “reformas necesarias”, estas medidas han sido rechazadas categóricamente por las Juntas de Fiscales Superiores, que advierten que detrás de estas propuestas hay un intento de desactivar o manipular investigaciones sensibles que alcanzan a altos funcionarios, exmandatarios e incluso congresistas en funciones.

El discurso de “limpiar la casa” se convierte, entonces, en una excusa para la intervención política. El debilitamiento de la autonomía del Ministerio Público no solo vulnera principios constitucionales, sino que sienta un precedente peligroso para cualquier democracia: el poder judicial sometido al poder político.


Una Institución Cercada

El Ministerio Público hoy está atrapado entre dos fuegos. Por un lado, quienes desde dentro buscaron usar el cargo para intereses personales y proteger redes de corrupción. Por otro, quienes desde fuera intentan controlar las investigaciones a través de reformas impuestas o amenazas presupuestales.

Ambos frentes socavan la institucionalidad, degradan la confianza ciudadana en la justicia y ponen en riesgo el delicado equilibrio de poderes en el país.


Conclusión

Lo que vive hoy el Ministerio Público no es una simple disputa administrativa. Es una batalla por el alma del sistema de justicia peruano. Permitir que cualquiera de estos frentes triunfe significaría resignarse a una justicia cautiva, una democracia mutilada y una sociedad desprotegida ante el poder. La única salida digna es el fortalecimiento de la autonomía institucional, la rendición de cuentas real y el compromiso del Estado —en todos sus niveles— con una justicia verdaderamente independiente.

Las cosas por su nombre y Sin Mordaza.

Los ataques sin precedentes de Israel contra Irán tienen como objetivo central uno tan esquivo como arriesgado: erradicar el controvertido programa nuclear del país.

Israel apuntó a tres instalaciones nucleares clave de Irán —Natanz, Isfahán y Fordow—, así como a varios científicos destacados involucrados en la investigación y el desarrollo nuclear.

El alcance de los daños empieza a esclarecerse, con imágenes satelitales y análisis de expertos que sugieren que los bombardeos tuvieron un impacto significativo al menos en dos de los sitios.

Sin embargo, persisten muchas dudas, especialmente porque parte de la infraestructura nuclear más sensible de Irán está enterrada a gran profundidad, y cada parte ha ofrecido valoraciones dintintas. Un alto cargo militar israelí aseguró el sábado en una conferencia de prensa que los ataques a las instalaciones nucleares en Natanz e Isfahán lograron dañarlas “de forma significativa”, mientras que Irán afirmó que los daños fueron limitados.

“Toda la cadena de suministro (nuclear) ha sido interrumpida”, dijo el domingo a CNN Ali Vaez, director del Proyecto Irán en el International Crisis Group, mientras continuaba el intercambio de fuego entre Israel e Irán. Vaez subrayó la importancia de cada una de las instalaciones atacadas, todas parte del complejo proceso necesario para fabricar un arma nuclear.

“Esa cadena ahora está rota, pero podría volver a montarse en cuestión de meses, porque Irán cuenta tanto con el conocimiento como con los materiales necesarios”, advirtió. “Este no es un problema que se resuelva solo con ataques aéreos”.

Zonas en Irán alcanzadas por los ataques israelíes

Natanz

Las evaluaciones iniciales indican que los ataques de Israel contra la instalación nuclear de Natanz, en Irán, fueron sumamente efectivos, ya que fueron mucho más allá de causar daños superficiales a las estructuras exteriores y lograron cortar el suministro eléctrico en los niveles inferiores, donde se almacenan las centrifugadoras utilizadas para enriquecer uranio, dijeron a CNN dos funcionarios estadounidenses.

“Fue un ataque de espectro completo”, afirmó otra fuente familiarizada con las evaluaciones.

El ministro peruano añadió que la embajada peruana en Israel se ha puesto en contacto con una cuarentena de peruanos, muchos de ellos peruanos-israelíes, para ser informados sobre las provisiones que se han hecho “para poderlos evacuar eventualmente”. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

Al ser consultado sobre el estallido del conflicto, Schialer comentó que “es muy complejo y complicado decir quién tiene la razón y quién no la tiene”. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

“Lo único que puedo decir es que la Carta de las Naciones Unidas y las relaciones internacionales prohíben el uso de la violencia”, manifestó a los periodistas tras presentarse ante una comisión del Congreso. «Diario El Comercio. Todos los derechos reservados.»

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