El conductor del vehículo oficial huyó del lugar dejando al herido atrapado entre los fierros. Mientras tanto las autoridades regionales guardan un silencio cómplice sobre el uso indebido de una camioneta estatal involucrada en el accidente.1
Un grave accidente de tránsito ocurrido en la vía regional Cusco – Urubamba, a la altura del sector Nuevo Triunfo, ha dejado a un ciudadano gravemente herido y hospitalizado, mientras que uno de los vehículos involucrados —una camioneta de uso oficial del Gobierno Regional del Cusco— fue hallado abandonado en el lugar del siniestro, sin conductor ni responsable visible.
Según consta en el acta de intervención levantada por el S1 PNP Jaime Huamán Atapaucar de la Comisaría PNP Chinchero, el choque frontal involucró a un automóvil particular, de placa Y1X-635, conducido por el ciudadano Alberto Salluca Mayta, de 45 años, quien quedó atrapado entre los fierros retorcidos y fue rescatado con lesiones graves por personal del SAMU. Salluca fue trasladado de urgencia al centro de salud local y luego evacuado a una clínica en Cusco, donde permanece hospitalizado.
El otro vehículo, una camioneta Toyota Hilux de placa EGA-443, pertenece a la Dirección Regional de Agricultura del Gobierno Regional del Cusco. La unidad fue encontrada fuera de la vía, abandonada, con la llave de contacto aún puesta, y sin rastro de su conductor. En el interior se hallaron documentos oficiales, como el memorándum N.° 103-2025 y una hoja de autorización de circulación a nombre de Jhon Sutta Escalante, funcionario que figura como responsable del vehículo.
¿Uso indebido de bienes públicos?
Este hecho pone en entredicho el control sobre el uso de los vehículos estatales. La ley prohíbe estrictamente el uso no autorizado o fuera del horario oficial de bienes públicos. Más aún, el abandono del lugar del accidente, sumado a la omisión de auxilio, podría configurar delitos previstos en el Código Penal, tales como el abandono de persona en peligro (Art. 126) o incluso el delito de exposición al peligro y fuga del lugar del accidente, regulado en el Reglamento Nacional de Tránsito.
A pesar de la gravedad del caso, ningún representante del Gobierno Regional del Cusco ha asumido responsabilidad ni ha emitido pronunciamiento alguno. El silencio institucional genera indignación entre la población y plantea serias preguntas sobre la transparencia y el control interno en el manejo de los recursos públicos.
Fiscalía en alerta, pero sin resultados visibles
El hecho fue comunicado al fiscal de turno, Dr. Rubén Calsina Peralta, quien dispuso realizar las diligencias correspondientes. Sin embargo, hasta el momento no se ha anunciado la apertura de una investigación preliminar ni se ha identificado formalmente al conductor que huyó de la escena.
Indiferencia institucional: una falta de respeto para el pueblo de Chinchero
El accidente no solo ha dejado a un ciudadano herido y a una familia afectada, sino que ha desnudado una vez más la indiferencia de nuestras autoridades ante el uso irresponsable de los bienes del Estado. La camioneta oficial fue trasladada a la comisaría sin que ningún funcionario se presentara a verificar su estado ni a colaborar con las diligencias policiales.
El silencio de la Gerencia Regional de Agricultura y del propio Gobierno Regional del Cusco refleja una preocupante falta de compromiso con la rendición de cuentas, mientras un ciudadano sigue luchando por su salud en una cama de hospital.
Conclusión
La ciudadanía exige respuestas claras y acciones firmes. ¿Quién conducía el vehículo oficial? ¿Por qué lo abandonó? ¿Qué sanciones recibirán los responsables? Y, lo más importante, ¿qué medidas tomará el Gobierno Regional para garantizar que sus unidades no vuelvan a ser utilizadas con tanta impunidad?
Este accidente no puede quedar como uno más en las estadísticas. La justicia y la transparencia deben prevalecer, por respeto a la víctima y a todos los ciudadanos que esperan algo más que silencio y evasivas de sus autoridades.
Las cosas por su nombre y Sin Mordaza






